“Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada!” 2 Reyes 6:5
“Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.” 2 Reyes 4:3
“diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo. Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.” Lucas 19:30-31
Con lo prestado los bancos hacen transacciones multimillonarias, con lo prestado generan riquezas y con lo prestado prestan a otros.
Para ti que tienen en común estos versículos? Cierto día compartiendo con mis hijos esta historia del hacha que flotó al mando del acto y voz profética de Eliseo, me encontré con esta declaración que hizo este profeta que estaba trabajando en la tala de arboles para el material que se necesitaba para ensanchar el lugar donde servían y adoraban. Encuentro interesante que el profeta Eliseo rescato lo que “era prestado” porque este profeta aclamo diciendo “Ah señor mío, era PRESTADA? No se si te ha pasado a ti algún percance que justamente sucede con algo que te prestaron…. Hasta parece hecho adrede…. Lo que nunca te pasa con algo propio te pasa justo con algo que no es tuyo y la vergüenza y pena de saber eso es abrumante, creo que tal fue el caso de este profeta. La obra que estaba haciendo era necesaria pero con lo que la estaba haciendo era “prestado” Te digo algo? Cuando algo así pase tienes el poder de desatar lo profético para recuperar lo prestado y continuar la obra que el Señor te ha encomendado, Dios nunca permitirá que sus hijos llamados a hacer su obra queden avergonzados no importa lo que haya pasado.
Que me dices de esta viuda que estaba en aprietos y clama a lo profético por un milagro y lo profético le pide que “pida prestado” … y no poco. No pocas vasijas…. Las circunstancias trataron de limitar su futuro pero Dios creo de lo que ella no tenia para avergonzar sus circunstancias
Aveces lo prestado es lo único que usará Dios para crear el milagro que no sucederá con lo que se tiene.
Parece que Dios le encanta avergonzar a su enemigo cuando te ha querido limitar con lo “único que tienes” Dios se sale de la ecuación de fe y va más allá usando sus recursos porque a él todo le pertenece.
Lo prestado en realidad no es prestado porque todo le pertenece a Dios.
Una vez que Dios hace el milagro devuelve lo que no te pertenece y usa lo que el creo para ti de lo que no tenías.
Lo prestado nos permite tener una conciencia clara de que no somos dueños de tales cosas y habilitan nuestra fe para adquirir lo que necesitamos para realizar la obra a la que el nos ha llamado
De ninguna manera recomiendo que vivas endeudado, o que andes pidiendo prestado. Lo que el Señor hablo a mi corazón cuando leí estos pasajes es que en realidad no hay limitaciones para Dios, CREO QUE DIOS NO TIENE PROBLEMA CON LO PRESTADO. Ponte a pensar en esto, cuánto tiempo puedes retener el oxigeno que tus pulmones toman en una respiración? Haz el ejercicio de tratar de retener el oxigeno que te “prestaste” por mas de 5 minutos y te darás cuenta que tienes que regresarlo para tomar otro prestado y así seguir con vida. Vivimos de lo prestado, porque todo pertenece a Dios, no somos dueños de nada. El soplo que el nos presto algún día tendrá que regresar de nuevo a Él, Tendremos que devolver la vida que él nos dio, así que hay que asegurarnos de que cuando la regresemos hayamos tomado “ventaja” de lo prestado.



