MONUMENTOS A LA RAZÓN

El pueblo de Israel nunca llegó a la tierra prometida, vieron todo tipo de milagros y obras sobrenaturales pero decidieron crear su propia estatua, algo que fuera el recipiente de su razón, Algo palpable. Hicieron de su incredulidad un monumento a la razón, un monumento a lo que nunca dejaron de adorar, aún estando a solo unos cuantos pasos de la tierra prometida. 

Todos conocemos la historia del pueblo de Israel, los que salieron de Egipto rumbo a Canaan en una jornada que solo tomaría de once a doce días, fue convertida en cuarenta años. Dios tuvo que permitir que una generación muriera para permitir que una nueva generación se metiera a la tierra prometida.

Que haces cuando el Espíritu Santo te dice: Sabias que la incredulidad es un pecado que no se trata con seriedad? Sabes que me lastima el saber que no confías en mí?  Por que te fascina razonar y tener control de las cosas?

Cierto día leyendo el pasaje donde Dios lleva a estos ángeles a las tierras de Sodoma y Gomorra después de que estuvieran con Abraham reiterándole la promesa de que iban a ser padres de multitudes, mi mente se estacionó un buen rato en el pasaje sobre la salida y huida de Lot y su familia de en medio de este entorno perverso, pervertido y depravado en todos los sentidos, esta estaba siendo la major expresión de la inmoralidad en todo el entorno de la vida de esta familia temerosa de Dios. La historia nos relata de las grandes habilidades de negociación que Abraham poseía que al final convence a Dios de dejar vivo a Lot y su familia y no solo eso, también me imagino que le tramita el rescate y le pide a Dios la garantía de una salida exitosa como parte del negocio. Me mente se estaciono en el versículo de aquí abajo….

Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal. Genesis 19:26

La mujer de Lot se convirtió en una figura de lo que es dejar el corazón en el pasado o en lo conocido y no mirar el futuro con fe y esperanza, su incredulidad disfrazada tal vez de ingenuidad y curiosidad le hizo mirar atrás a donde su “cabeza” no debía regresar y esta la convirtió en un monumento a lo que no nunca debió ser, un monumento a la razón, la orden era muy clara: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas. (Génesis‬ ‭19:17)‬ Lo bueno de ver esta estatua al pasar por esta historia nos recuerda que a la jornada de fé y obediencia a la que fuimos llamados tu y yo nunca nos permitirá mezclar la lógica con la fe, que aunque seas humano e imperfecto, que aunque dudes por momentos, que aunque sientas “la curiosidad” de ver lo que quedó atrás, aunque no entiendas al momento de ir caminando, aun cuando tus flaquezas te traicionen en ocaciones, voltear para atrás nunca debería ser una opción, que es mejor mantener una expectativa de lo que esta adelante que codiciar lo que quedó atrás, que es mejor mantener una expectativa en obediencia a las instrucciones de Dios que dejar que tu humanidad y lógica levanten su voz y apaguen el susurro de la voz de sus promesas.

A veces nos acostumbramos a crear monumentos a la razón en todas las circunstancias de nuestra vida y se nos olvida que nuestro Dios no tiene límites, no tiene formas y no tiene razón. Aveces pienso que aunque no adoramos estos ídolos nos emociona verlos en la vitrina de nuestras ilusiones, aunque no los adoramos están allí, no somos capaces de reemplazarlos con la realidad de su verdad y lo real de su fidelidad en cada circunstancia que enfrentaremos que nos grita a viva voz que caminemos en fe.

Voltear para atrás nunca debería ser una opción, es mejor mantener una expectativa de lo que esta adelante que codiciar lo que quedó atrás, es mejor mantener una expectativa en obediencia a las instrucciones de Dios que dejar que tu humanidad y lógica levanten su voz y apaguen el susurro de la voz de sus promesas. 

 Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres. Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? 1¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo. Entonces Sara negó, diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído. Genesis 18:10-16

A Sara no le tomo más que una declaración y la reiteración de una promesa para construir un monumento a la razón, SE RIÓ ! ! ! este monumento a la razón que construyó en evidencia de que no creía lo que Dios le decía y la reiteración de la promesa que Dios ya les había hecho, Aún así Dios no solamente ve este “monumento” sino que él mismo lo destruye. Acaso hay algo imposible para Dios? Esta declaración es como una camión demoledor que arrasó con esta estatua… porque a Dios no le importan tus imposibilidades. NO HAY IMPOSIBLES PARA EL.

Un monumento a la razón es construido cuando la fe se estaciona en las limitaciones de la incredulidad  

Porque por fe andamos, no por vista. 2 Cor 5:7 Cuando yo leo este versículo se me viene a la mente y pienso que la fe es el motor que hace caminar a nuestro ser espiritual, la fe es algo que siempre debe estar en continuo crecimiento, este crecimiento es el que te hace caminar y crecer hasta que lleguemos a la estatura de Cristo. Por fe andamos, caminamos, nos movemos…. la fe no nos deja estacionarnos! la fe nos mantiene en movimiento. Te has dado cuenta como de alguna manera buscamos (en nuestra carne) estabilidad, algo que nos permita estacionarnos y cuando menos acordamos ya pasaron días, meses, años tal vez, y nos cuesta reconocer que hemos construimos un monumento, algo a lo que le encontramos sentido, algo que nuestros ojos ven, algo que nuestras manos palpan; lo chistoso es que nuestros oídos no escuchan lo que estas estatuas dicen porque son simplemente “monumentos” no están vivas (tiene boca, pero no hablan) como las palabras de Dios que son verdad y son vida.

Ponte a pensar, Moises tenia sus jornadas (de fe) cada vez que subía a ese monte para hablar con Dios y ESCUCHARLO. Moises toma su tiempo para estar a solas con lo real, anclado en la fe de que Dios llegaría a la cita en el Sinaí (citas que Dios mismo agendaba), Moises sabia y podía interactuar con un Dios impredecible pero que el conocía, lo interesante de esto es que mientras esto sucedía, simultáneamente el pueblo de Israel construía “monumentos” construía “estatuas”, algo que eliminara la ” jornada de fe” y les pusiera en una travesía express a una experiencia inmediata dejando atrás lo que en realidad Dios siempre ha pretendido…. que le creas! que te matricules en el proceso, que te embarques en la jornada, que te acerques en fe, por fe y para fe ante él, después de todo dice Hebreos: sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que al que se acerca a él crea que le hay y que es galardonado de los que le buscan…. Es aquí cuando las palabras de el Salmista David cobran razón cuando escribió Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras. Salmo 103:7 . Te das cuenta que Dios le decía a Moises lo que él quería e iba a hacer, SU CAMINOS sus ”MANERAS” pero al resto solo les mostraba sus obras “LO QUE HACIA” No se tu? pero yo quiero ser alguien que sabe por adelantado y vive en los que él planea hacer y ver como toma realidad frente a mis ojos. Ser como aquellos que son seleccionados para mirar la premiere de la película mas taquillera del momento, cuando esta película llega al cine mas cercano en realidad estos “seleccionados” ya la vieron! o qué me dices del autor de la película? EL AUTOR YA LA VIO ANTES DE HACERLA. Quiero conocer al autor al que vive en un eterno presente. Oro para que Dios nos de un corazón que nunca construya monumentos y se estacione en lugares donde primero; no debe de adorar, y segundo, no debe de estacionarse. Si somos realistas encontraremos que al estar buscándole la razón a algo, en realidad estamos buscando el control de ese algo, al hacer esto le estamos dando la riendas al “control” y al hacerlo estamos matando la fe, y sin fe el justo deja de vivir y nos es imposible agradar a Dios.

Una fe estacionada se convierte en un monumento a lo que pudo ser, pero la experiencia de vivir en fe siempre hablara de lo que será


Te dejo con parte de este este Salmo 78: 13-42

Dividió el mar y los hizo pasar;

Detuvo las aguas como en un montón.

Les guió de día con nube,

Y toda la noche con resplandor de fuego.

Hendió las peñas en el desierto,

Y les dio a beber como de grandes abismos,

Pues sacó de la peña corrientes,

E hizo descender aguas como ríos.

Pero aún volvieron a pecar contra él,

Rebelándose contra el Altísimo en el desierto;

Pues tentaron a Dios en su corazón,

Pidiendo comida a su gusto.

Y hablaron contra Dios,

Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?

He aquí ha herido la peña, y brotaron aguas,

Y torrentes inundaron la tierra;

¿Podrá dar también pan?

¿Dispondrá carne para su pueblo?

Por tanto, oyó Jehová, y se indignó;

Se encendió el fuego contra Jacob,

Y el furor subió también contra Israel,

Por cuanto no habían creído a Dios,

Ni habían confiado en su salvación.

Sin embargo, mandó a las nubes de arriba,

Y abrió las puertas de los cielos,

E hizo llover sobre ellos maná para que comiesen,

Y les dio trigo de los cielos.

Pan de nobles comió el hombre;

Les envió comida hasta saciarles.

Movió el solano en el cielo,

Y trajo con su poder el viento sur,

E hizo llover sobre ellos carne como polvo,

Como arena del mar, aves que vuelan.

Las hizo caer en medio del campamento,

Alrededor de sus tiendas.

Comieron, y se saciaron;

Les cumplió, pues, su deseo.

No habían quitado de sí su anhelo,

Aún estaba la comida en su boca,

Cuando vino sobre ellos el furor de Dios,

E hizo morir a los más robustos de ellos,

Y derribó a los escogidos de Israel.

Con todo esto, pecaron aún,

Y no dieron crédito a sus maravillas.

Por tanto, consumió sus días en vanidad,

Y sus años en tribulación.

Si los hacía morir, entonces buscaban a Dios;

Entonces se volvían solícitos en busca suya,

Y se acordaban de que Dios era su refugio,

Y el Dios Altísimo su redentor.

Pero le lisonjeaban con su boca,

Y con su lengua le mentían;

Pues sus corazones no eran rectos con él,

Ni estuvieron firmes en su pacto.

Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía;

Y apartó muchas veces su ira,

Y no despertó todo su enojo.

Se acordó de que eran carne,

Soplo que va y no vuelve.

!!Cuántas veces se rebelaron contra él en el desierto,

Lo enojaron en el yermo!

Y volvían, y tentaban a Dios,

Y provocaban al Santo de Israel.

No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de la angustia;

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